miércoles, 7 de octubre de 2009

De la Rúa acusó al PJ bonaerense de armar un golpe civil e institucional.


El ex presidente negó su responsabilidad en la represión que causó 5 muertos y varios heridos en Capital el 19 y 20 de diciembre de 2001. Atribuyó los hechos a "un golpe institucional del entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos Ruckauf, para llevar a Eduardo Duhalde a la presidencia", y reconoció que "fue un error" haber abandonado la Casa Rosada en helicóptero.
Al ser indagado por el juez federal Claudio Bonadío, el ex jefe del Estado negó también haber participado de una reunión en la residencia de Olivos en la que, según elementos del sumario, se habría ordenado la represión policial a los manifestantes en zonas aledañas al Obelisco y la Plaza de Mayo.
"No hubo ningún plan represivo del gobierno ni di la orden de reprimir", precisó De la Rúa en declaraciones a los periodistas tras la audiencia celebrada en el cuarto piso de los tribunales federales de Comodoro Py 2.002, de esta capital.
De la Rúa, como ya lo afirmó en otras ocasiones, dijo que los incidentes que, en solo esta ciudad provocaron 5 muertos y 234 heridos, se originaron en un "golpe del entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos Ruckauf, para llevar a (Eduardo) Duhalde a la presidencia" de la Nación.
"Quien ordenó el desalojo de la Plaza de Mayo fue la jueza (María) Servini de Cubría, creyendo que era lo más conveniente", expuso De la Rúa y, al lamentar la "desgracia" por los muertos y heridos, recordó que también los hubo en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos.
Al ampliar su indagatoria, asistido por sus defensores Zenón Ceballos y Miguel Angel Almeyra, De la Rúa señaló que "la única" reunión en Olivos que mantuvo el 20 de diciembre de 2001 fue con el entonces jefe de gabinete, Christian Colombo, al término de la cual se trasladó en helicóptero a la Casa de Gobierno.
En la Casa Rosada, se encontró esa tarde con el entonces ministro del Interior, Ramón Mestre, luego fallecido, cuando llamó Servini de Cubría y atendió su hermano Jorge De de la Rúa -titular de la cartera de justicia- a quien la magistrado le hizo saber que había ordenado el desalojo de la Plaza de Mayo.
Apenas enterado de la determinación de Servini de Cubría, Mestre, según la versión de De la Rúa ante Bonadío, "se puso de pie y se retiró a implementar la decisión judicial".
El ex presidente señaló que "como venían rumores de que, desgraciadamente, había muertos" preguntó sobre tal punto al secretario de Seguridad Enrique Mathov, quien le dijo que "no", pero que le confirmaría después de requerir al jefe de policía Rubén Santos, quien también negó tal extremo.
De la Rúa expresó que desconocía que hubiera "desbordes peligrosos o excesos policiales" y que decretó el "estado de sitio" a pedido de gobernadores, "principalmente Ruckauf", porque pensaba que así "llevaría tranquilidad" y, aunque se resistía a tomar la medida, lo hizo ante la insistencia de Colombo y Mestre.
El ex presidente declaró que renunció porque se lo pidió el senador radical Carlos Maestro, quien le transmitió la opinión del sector político partidario y fue así que "de elaborar el llamado a la unidad, pasé a confeccionar la renuncia" de puño y letra y luego "enviarla al Congreso" Nacional.
"Luego avisé -agregó De la Rúa- que me retiraría a Olivos" y su propósito era hacerlo "por la vía habitual de salir en auto hacia el helipuerto, pero el jefe de la Casa Militar, que era nuevo, dijo que por las suyas había dispuesto el helicóptero" en la Casa Rosada.
El ex mandatario sostuvo que primero rechazó esa posibilidad, pero como le insistieron accedió "lo que está visto fue un error".
De acuerdo a su relato ante el juez, De la Rúa, quien aseguró que carecía de teléfono celular, supo después, por llamado de Mathov -quien ya había sido informado por Servini de Cubría- sobre los muertos y heridos de las últimas horas.
De la Rúa había sido sobreseído en la causa, pero hace un mes la Cámara Federal revocó esa medida, que dictó "falta de mérito" y ordenó al magistrado de primera instancia profundizar la pesquisa.
Bonadío, con la intervención de la secretaria federal Carolina Lores Arnaiz, quedó a cargo de la causa luego que la Sala II de la Cámara aceptara separar a la juez María Servini de Cubría, quien instruyó el sumario durante los primeros seis años de trámite.
De la Rúa afirmó que "nunca pensó que pudiera ocurrir algo así en la Plaza de Mayo y los alrededores", y que al leer en la causa la excusación de Servini de Cubría supo que la jueza evaluaba que entre los manifestantes llegaran columnas de las agrupaciones Quebracho y Teresa Rodríguez, "algo que nunca se informó al gobierno".
Por el hecho sobre el cual la Sala II de la Cámara ordenó profundizar la investigación, ya fue interrogado el ex viceministro del Interior, Lautaro García Batallán, uno de los funcionarios que habría participado de la reunión con De la Rúa.
Fueron algunas declaraciones de García Batallán y los testimonios brindados por los ex diputados Luis Zamora y Marcela Bordenave los que sustentaron la hipótesis de la reunión en la quinta residencial de Olivos.
Para pasado mañana está prevista la ampliación de la indagatoria del ex secretario de seguridad interior, Enrique Mathov, y para el próximo martes la del ex titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Carlos Becerra.
La orden de "agotar la investigación" sobre la supuesta reunión fue impartida por los camaristas Martín Irurzun y Horacio Cattani, quienes sostuvieron que varias de las medidas que ordenaron en 2008 no fueron practicadas por Bonadío o se realizaron de manera defectuosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada