domingo, 10 de abril de 2011

Para la OTAN, la solución no es militar.

Luego de tres semanas de operaciones en apoyo a las milicias opositoras al régimen de Muammar Khadafi, el secretario general de la alianza internacional, Anders Fogh Rasmussen, admitió que esas intervenciones no llevarán a la paz al territorio libio. En su criterio, “para este conflicto no hay una solución militar”.

La evaluación fue hecha luego de la lluvia de críticas que varios países hicieron caer sobre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por la cantidad de víctimas civiles y de rebeldes que se le atribuyeron a sus operaciones. No obstante, no hubo autocríticas ni arrrepentimientos de Rasmussen al respecto. Lo que sí reconoció fueron "errores" de las fuerzas que comanda.

En una entrevista con el semanario alemán Der Spiegel, Rasmussen reveló que el mal tiempo dificultó parte de las operaciones aéreas de la OTAN en Libia, y lanzó acusaciones contra el líder libio Muammar Khadafi: "Que esté utilizando escudos humanos prueba la monstruosa brutalidad del régimen".

Por estos hechos, no descartó que el líder libio deba "responder ante tribunales internacionales". Mientras tanto, Khadafi volvió a aparecer en público al visitar una escuela de Trípoli.

En tanto, fuerzas del ejército regular bombardearon hoy las afueras de la ciudad de Ajdabiya, al sur de Benghazi, en un nuevo indicio de que los enfrentamientos continúan activos también en el este del país, mayoritariamente controlado por los insurgentes.

Estados Unidos, Francia y Reino Unido comenzaron la intervención militar en Libia, operativo que desde el 31 de marzo y bajo el nombre "Protector Unificado", pasó al mando de las fuerzas de la OTAN.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada