domingo, 6 de abril de 2014

Pusilánime.

El pusilánime, quien en todo momento evoca al mediocre cómplice de la última Dictadura, Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Pontífice de turno de la Iglesia Romana.


Citando el “ataque cruel y salvaje de una delincuencia”, llamó al servicio a 15.000 retirados y dijo que va a concentrar esfuerzos en el narcotráfico, cambiar leyes de excarcelación y pedir un debate por el régimen penal juvenil.
En conferencia de prensa, el pusilánime gobernador bonaerense Daniel Osvaldo Scioli anunció ayer que, por decreto, se declaró “la emergencia de seguridad” en la provincia por el término de 12 meses, con el objetivo de “aplicar todo el peso del Estado sobre los delincuentes”. En un mensaje dirigido “a la población que sufre el ataque cruel y salvaje de una delincuencia de características violentas sin precedentes”, el mandatario anunció una veintena de medidas entre las que se encuentran iniciativas parlamentarias como la de debatir “seria y profundamente” un nuevo régimen penal juvenil. También fijó postura sobre el consumo de drogas como un “problema de salud pública” y pidió focalizar los esfuerzos en “la lucha contra el narcotráfico”. En este sentido, anunció la creación de diez fiscalías descentralizadas especializadas en el tema (¿Para qué si son expertas en archivar Instrucciones Penales Preparatorias?) y de un cuerpo experto en inteligencia financiera y patrimonial que facilite el congelamiento de activos de los narcotraficantes. Pidió también a la Justicia que “acelere los procesos abiertos contra los sospechosos cabecillas del narco”.
El pusilánime Scioli, que estuvo acompañado por todo su gabinete y por los jefes de la prusiana y rosista Policía bonaerense, puntualizó que la declaración de emergencia implica, entre otras cosas, “la convocatoria inmediata del personal retirado de la Policía y del Servicio Penitenciario”, medida que de inmediato generó controversia porque nada se dijo acerca de quiénes serán los convocados y cuáles fueron las razones de su alejamiento de la fuerza. Se estima que las reincorporaciones, que comenzarán mañana y seguirán en los próximos meses, serían hasta quince mil. Ante una pregunta sobre ese punto, el gobernador aseguró: “Vamos a ser cuidadosos y rigurosos con el personal que se incorpore”, en referencia a los que pasaron a retiro.
Justificó el llamado a los retirados porque “de esa manera buscamos agilizar la utilización de recursos humanos y económicos que nos permitan fortalecer la logística al combate frontal contra el delito”. Además, reiteró anuncios ya formulados por su ministro de Seguridad, Alejandro Granados, en el sentido de que a fin de año egresarán diez mil nuevos agentes que se irán sumando al servicio activo.
Al mismo tiempo, solicitó a la Legislatura provincial el pronto tratamiento de la ley que crea las policías comunales y anunció que se buscará que “40.000 agentes privados” se sumen “a la red de prevención con la obligación de coordinar con la Policía cualquier situación de riesgo”.
El pusilánime adelantó que se realizará una inversión de 600 millones de pesos, que forman parte de las utilidades del Banco de la Provincia de Buenos Aires, para la compra de chalecos antibala, armamento, municiones y un millar de móviles policiales.
Otro de los anuncios fue la creación de ocho alcaidías para “descomprimir la situación de las comisarías” que siguen alojando detenidos a pesar de las denuncias nacionales e internacionales que se han hecho en contra de esa situación. En ese mismo rubro, el pusilánime Scioli dijo que serán inauguradas próximamente cuatro nuevas unidades penitenciarias para albergar unos dos mil internos.
En lo que atañe a los proyectos que serán enviados a la Legislatura para su pronta resolución figura uno que “limita las excarcelaciones”. La novedad es que se determinó que el tema sea analizado en “una audiencia oral y pública”. Lo que impulsa el gobierno bonaerense es que las excarcelaciones “se restrinjan para los reincidentes y para los que cometen delitos con uso de armas”.
Antes de anunciar las medidas, el gobernador sostuvo que “no hay ninguna ley, ningún decreto, que resuelva por sí solo el problema de la seguridad y ninguna medida que lo resuelva de un día para el otro”. Señaló que “los que dicen eso, le están mintiendo a la sociedad”. Aclaró que nunca dijo que hay “soluciones mágicas” y desafió: “El que las tenga (a las soluciones mágicas) que las traiga, porque acá hay muchos comentaristas. Yo no estoy para hacer comentarios, porque el problema de la seguridad es política del Estado”.
Scioli precisó que la emergencia decretada significa la convocatoria a “sesión permanente” del Consejo Provincial de Seguridad, la Mesa de Justicia y la Federación Argentina de Municipios (FAM). En ese punto llamó a “todas las fuerzas políticas y sociales” a colaborar porque “no podemos seguir discutiendo con mezquindad y egoísmo mientras mueren inocentes”. Insistió en que “la dinámica delictiva actual” requiere un abordaje multicausal dado que “el tema no se resuelve con una sola ley o decreto”.
Luego reflotó la idea de debatir “seria y profundamente” un nuevo régimen penal juvenil para analizar “la situación de los menores en conflicto con la ley”, señalando que la actual normativa “emanó de la dictadura y ha sido cuestionada por la Corte Suprema y la Corte Interamericana” de Derechos Humanos.
Respecto de los hechos delictivos actuales, aseguró que el viernes “se pudo apreciar la ferocidad de los delincuentes” durante un robo a la sucursal Bernal del Banco Comafi, donde se produjo un tiroteo en el que murió uno de los asaltantes. Aprovechó para felicitar personalmente a dos integrantes de la Policía bonaerense que intervinieron en ese hecho y que se encontraban presentes durante la conferencia. El gobernador ponderó la “gran demostración de coraje” de los oficiales, “egresados de la Escuela de Policía Descentralizada Juan Vucetich”.
Entre otras medidas adicionales, anunció la implementación del botón de alerta o pánico para celulares, que consiste en la incorporación de un mecanismo al teléfono celular para emitir un pedido de ayuda, a contactos predeterminados, en caso de un problema de salud o una situación de riesgo. También dijo que será descentralizado el 911 y que se creará un anillo digital de lectura de patentes para detectar en forma más rápida la presencia de vehículos robados en las autopistas.
Scioli hizo saber que se tomarán medidas contra la llamada modalidad de “motochorros”. Esto, de hecho, convierte en sospechoso virtual a todo el que viaje en moto con un acompañante. Se dispondrán restricciones horarias y zonas de circulación “sin acompañantes en las motos y el uso obligatorio del chaleco reflectante y casco con patente para acompañantes” que puedan movilizarse en los lugares habilitados.
Recién sobre el final habló acerca de la prevención del delito a través de medidas destinadas a garantizar la inclusión social. “El desafío es que el Estado llegue antes y no después”, dijo el inútil Scioli, para luego parafrasear al mediocre cómplice de la última Dictadura militar Cardenal Jorge Mario Bergoglio (Antipapa de la Iglesia Romana) y subrayar que “hasta que no se resuelva la exclusión, será imposible erradicar la violencia”.
Más de lo mismo...hasta la vista.

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